

¿Se puede salir con niños cuando se acaba el calor? Pues claro que sí!! Y para que los peques entiendan las estaciones y el cambio de paisaje, nos fuimos de excursión al Moncayo. Como el otoño acaba de empezar todavía no hay tantos contrastes naranjas y amarillos, pero sí se empiezan a ver las hojas en el suelo y los cambios de color en los árboles.
Recogimos piñas, bellotas y hojas de roble para el pequeño, que las llevó entusiasmado a la guarde "para la ardilla pilla".
Pero eso no era suficiente para el mayor, así que fuimos con amigos que conocen las setas y aprovechamos la jornada al máximo. Recogimos unos cuanto rebollones y comprobamos la gran variedad de setas que hay en el monte y que no debemos coger porque puede ser muy peligroso.
Comida al alire libre también! ¿Por qué no? Bien abrigados disfrutamos todos de un picnic fresco, muy fresco, pero a los niños no les importan esas cosas...
También aprovechamos para entrar en el centro de interpretación de la naturaleza donde conocimos aspectos de la flora y fauna de la zona.
Lo pasamos muy bien y además aprendimos muchas cosas.








