Una pesadilla que comienza en un pozo profundo y negro del que no se puede escapar.
Porqué caer en él, quién nos ha empujado adentro. Un pequeño, tierno e inocente, ángel de mi vida, mi tesoro, mi alma.
No es justo que tú tengas que pasar por esto, no hay razón de ser, no hay cordura, solo locura y desesperación.
Se nos presentan por delante dos años de infierno, de sufrir contigo, por ti. La incertidumbre y la realidad son dolorosas. Duele verte pequeñín en la cama de este particular hospital, un lugar diferente, algo inverosímil. Todavía espero despertar de esta pesadilla y despertarte de tu camita tan lindo, sano y fuerte como siempre.
Te quiero mi niño, te quiero.
Dios mío porqué, dame fuerzas para ayudarle, consolarle y darle seguridad.