En la montaña se me vienen los recuerdos duros y ásperos.
Mano con mano, corazón encogido, paredes rosas y batas verdes. Botones y agujas, tiritas que tapan, caramelos que curan.
Un
sueño azul, eso dicen, eso le cuento. Con Mickey y con Donald a jugar un rato.
Yo te espero aquí mismo, con tus ositos, caramelos blandos y también con los
duros.Mano con mano, corazón encogido, paredes rosas y batas verdes. Botones y agujas, tiritas que tapan, caramelos que curan.
Goteros
que pitan, noche y día, día tras día. Agujas que vienen y me clavan por dentro,
no lo sabía.
Horas
eternas, espera en la sala, los resultados que no llegan, las horas se alargan.
Mi
pequeño se fue para traer a mi niño, más grande, más pillo, y más consentido.
Resistente,
robusto y espontáneo, abierto a cualquiera que quiera pararse.
Su nombre y sus años repite a unos y a otros, y de paso si cae, un caramelo les pide.
Su nombre y sus años repite a unos y a otros, y de paso si cae, un caramelo les pide.
Todos
cambiamos, todos crecimos, tras rompernos en dos, que digo, en mil pedazos.
Trocito a trocito los vamos pegando y al final nos quedará un bonito trabajo.
La lucha sin freno, el trabajo constante, nos hacen marchar siempre adelante.
Un paso tras otro, un día tras otro.
Sumamos
avances y multiplicamos ilusiones, que se cumplen porque somos constantes.
La lucha sin freno, el trabajo constante, nos hacen marchar siempre adelante.
Un paso tras otro, un día tras otro.
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